Pablo Micheli

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Notas de Prensa

Pablo Micheli: "Ni el empresario más inescrupuloso hubiera redactado una ley tan desastrosa"

 'El Presidente en ese contexto convocó a todos los sectores, excluyendo a las dos CTA, porque no acepta ni un mínimo disenso', aseveró el líder sindical en una imperdible entrevista exclusiva con El Intransigente

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07/11/2017 |

 En momentos donde la reforma laboral impulsada por el gobierno de Mauricio Macri está en el centro de la discusión nacional, el ciclo de entrevistas exclusivas de El Intransigente invitó al titular de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, para conocer la postura sindical ante la nueva disposición del macrismo. "Si le hubiesen dado a un empresario, al más inescrupuloso de la Argentina, (...) la lapicera para redactar una ley, no la hubiese hecho tan desastrosa", aseguró el líder sindical

Rebeca Aldunate: Pablo, ¿cuál de todos los ítems es el que más le hace ruido dentro de la reforma laboral que quiere encarar el Gobierno?

Pablo Micheli: En verdad, el proyecto que envía el Gobierno al Congreso es un paquete de tres reformas juntas, la reforma previsional, la reforma impositiva y la reforma laboral. Las tres persiguen un objetivo principal que es el tema de la absoluta flexibilización del trabajo y del empleo en Argentina. Desaparece el trabajo digno, el trabajo decente, tal cual la denominación que se le pone al trabajo. Dejan de lado la OIT y Naciones Unidas, para crear condiciones laborales similares a la que tienen países como Indonesia, China, Honduras o México. Es decir, condiciones totalmente, casi lindando con la esclavitud, porque se aumenta la jornada laboral. En el caso de la cuestión impositiva de la reforma se plantea el tema de bajar la alícuota y subirla, y se la sube a las PYMES y se las baja a los grandes grupos económicos. Quienes más generan empleo en la Argentina son las PYMES, generan más del 90 % del empleo de nuestro país. Sin embargo, ellos que tenían el beneficio de pagar una alícuota menor, van a equipara para peor. Es decir, las grandes empresas pagaban más del 20% y van a pagar el 19,5% y las PYMES que pagaban menos del 19,5%, van a pagar 19,5%. Es decir, en términos generales, lo que apuntan es a bajar los costos laborales a costa del deterioro de la calidad de trabajo en nuestro país.

Mariano Confalonieri: Ahora, Pablo. ¿Vos ves que esto el Gobierno no lo ve, no le importa, lo hace a propósito? ¿Cuál es tu opinión?

Pablo Micheli: No, el Gobierno tiene un plan claro, es coherente. Este es un Gobierno neoliberal absolutamente y lo que quiere es acumular más ganancia para los grupos que representa. Es decir, no es casualidad que los CEO´s de las empresas más importantes del país estén dentro del Gobierno. Es decir, un gran negocio para bajar los costos laborales de los grupos de empresarios que conducen el poder ejecutivo nacional.

Rebeca Aldunate: Se dice que el Gobierno ya estaría negociando con la CGT, sobre todo, en lo vinculado al blanqueamiento del trabajo por esos 4 millones y medio de trabajadores en negro. ¿Qué opinión tiene?

Pablo Micheli: La verdad una cosa era hasta el lunes, que el Gobierno dio un discurso. El Presidente en ese contexto convocó a todos los sectores, excluyendo a las dos CTA, porque no acepta ni un mínimo disenso. Eso da cuenta de un Gobierno que no tiene tolerancia al disenso, y eso es grave en la democracia. Lo mismo le criticábamos nosotros al gobierno anterior, a Cristina Fernández de Kirchner. Este Gobierno se lo criticaba al anterior, sin embargo caen en la misma actitud sectaria, soberbia y anti-democrática, de que al que no piensa igual, dejarlo afuera. Entonces, una cosa es lo que dijo el Presidente ahí, otra cosa es lo que dice el proyecto este de los tres cuerpos que envió a la Cámara. Entonces, la CGT ahora está espantada frente al triunvirato. Vio eso y dijo no, bueno esto no es una reforma por consenso, esto no es una decisión hablada, discutida en una mesa de diálogo, esto es una imposición. Imposición que no redunda en ningún beneficio más que para los Macri, los Peña Brown, los dueños, y los grupos de los polos económicos que están dentro del Gobierno argentino.

Mariano Confalonieri: Ahora, ha habido muchas críticas de parte de la oposición y de algún sector de trabajadores contra la CGT. Algunos diciendo que fue muy blanda con el Gobierno, con la política económica. ¿Usted coincide con esto o no?

P.M: Bueno, en verdad, hay algunos dirigentes que son oficialistas de todos los Gobiernos. Son, y han sido blandos en el gobierno de la dictadura, con el gobierno de Menem, con el gobierno de la Alianza, con el gobierno de los Kirchner y con el gobierno actual. Pero, me parece que decir que la CGT ha sido blanda, la CGT ha peleado y ha salido a la calle. Creo que sí adolece de un problema, la CGT y en sí el sindicalismo en general, adolecemos de un problema que es cómo comunicar las diferencias. No alcanza con los paros y las movilizaciones. Eso es muy importante, ejercer el derecho constitucional a la protesta es algo a lo cual no vamos a renunciar, el derecho a huelga, pero tampoco es que frente a una disidencia, “pum” paro y movilización. Frente a una disidencia, tenemos que tener la posibilidad de explicarle a los trabajadores y trabajadoras, a la sociedad, esto que estoy diciendo. La gente sabe que, por ejemplo, el programa universal de pensiones, este que crea el Gobierno con la reforma previsional, implica que va a pagar el 75% de las jubilaciones mínimas. ¿Saben los jubilados que le bajan el cálculo de la movilidad jubilatoria y va a ser mucho menos lo que van a cobrar? Ya lo que cobran es una miseria, porque las jubilaciones mínimas están en la mitad de la canasta del jubilado. Los jubilados y jubiladas, ¿saben que van a cobrar menos todavía que eso, con esta reforma? ¿Saben los trabajadores que tienen 30, 40, 20 años de antigüedad que los van a echar porque la indemnización elimina el cálculo de la Sectra, elimina el cálculo del aguinaldo y otros ítems para la indemnización? Por lo tanto, le va a salir dos pesos al empresario echarlo, y le va a convenir echar a ese trabajador de 20, 30 años de antigüedad y contratar un pibe de 20 años, precarizado, sin ninguna capacitación, se va deteriorar la calidad del empleo en Argentina.

Rebeca Aldunate: En ese ajuste de las indemnizaciones que está previsto en las reformas. ¿No tendría injerencia la Justicia o solamente sería una decisión en la que el Congreso tiene que estar de acuerdo para que sea una ley?

P.M: No, la verdad, yo espero que el Congreso no esté de acuerdo, por un lado, pero esta actitud de querer eliminar la Justicia laboral y los juicios por la ley de Riesgo de Trabajo, se mueren trabajadores todos los días. Porque los tipos prefieren pagar la indemnización, el pre juicio a la familia por la muerte del obrero antes que invertir en que no se mueran. Entienden lo que digo, es gravísimo el tema. Preferible pagar al muerto a tener que gastar dinero en cuidar que no te mueras. Entonces, esto es un tema de la Justicia, es un tema de la sensibilidad de la sociedad, es un tema del Congreso de la Nación. Bueno, ya Alfonsín salió a decir que el radicalismo no puede votar esta ley, no puede votar estas leyes. El tema, lo que dije de la reforma previsional, les baja el impuesto a las ganancias a las empresas y se lo sube o se lo cambia para peor a los trabajadores. Es decir, hay una política de impositividad. Nosotros bregamos por una reforma impositiva en la Argentina, pero para que pague el que más tiene, no al revés. Ésta es para que pague el que menos tiene. Es decir, la cantidad de los que menos tienen hacen la recaudación que necesita el Estado.

M.C. Ahora, si esto se lleva a la práctica, ¿no crees que el Gobierno se está suicidando políticamente?

P.M: Bueno, se van a llenar los bolsillos, después… Suicidio político, si pueden aguantar otro mandato, y esto pasa porque, vuelvo a repetir, ¿quién comunica esto que estoy diciendo a la gente? Depende quién lo comunique. Lo digo con todo respeto. No me quiero poner por encima de nadie. Pero bueno, yo puedo presentar mi declaración jurada, ya lo hice. Yo puedo mostrar qué tipo de dirigente sindical soy. No sé cuántos lo pueden hacer. Entonces si ellos comunican, esos que no pueden explicar su patrimonio salen a defender a ultranza al sindicalismo, como que esto es un ataque al sindicalismo, sí, también lo es, pero primero es un ataque a las trabajadoras y trabajadores. Ese es el problema central. A mí no me preocupa tanto si el problema es reducir 500 sindicatos. El Gobierno va a usar eso, es la zanahoria delante del burro. 500 sindicatos menos, la gente va a decir “bueno, para qué tantos dirigentes sindicales que son parásitos, mafiosos, etc, etc.” No somos todos iguales, pero no obstante eso, el problema central esconde otra cosa más profunda, que es lo que acabo de explicarles. Entonces, ¿quién comunica esto? o ¿cómo se lo comunica a la gente?, tiene mucho que ver. Por eso digo, si se comunica a través del no porque no, no estamos de acuerdo porque esto es una porquería o porque lo hace el Gobierno que es neoliberal; eso es muy pobre, hay que discutir a fondo, hay que sacar materiales, hay que dar una disputa, tener una campaña por las redes sociales, hay que explicarles a las trabajadoras y los trabajadores y a la sociedad qué significa esto, y disputar éste, porque esto es una batalla cultural que hay que dar contra la política que el Gobierno quiere llevar adelante en este tema.

M.C.: Ahora, ¿Por qué pasó que llegamos a esta situación con, como decías vos, dirigentes sindicales enriquecidos, con causas de corrupción? ¿Qué fue lo que pasó que terminó con un sistema sindical así?

P.M. No, no es un sistema sindical. Es un sistema político de la Argentina, un sistema social, donde sindicalistas, empresarios... Porque para que haya sindicalistas corruptos tiene que haber empresarios que corrompen. No me digas a mí que el “Pata” Medina y “los empresarios pobres estábamos obligados a pagarle a este tipo”. ¿Qué te pasa flaco? Yo también un día que construí mi casa vinieron una banda de sindicatos de la UOCRA a decirles a los muchachos que trabajaban, que teníamos que pagar. Sí, claro cuando se enteraron que era yo el de la casa, mutis por el foro y chau; pero eso lo hicieron. Si vos vas y decís, “sí, tomá callate la boca” es como cuando el policía te hace la multa y vos le tiraste 200 pesos. Vos sos tan corrupto como el policía, ¿me entendés? Para que no te haga la multa, le tiraste 200 pesos. Esta sociedad tiene una enfermedad con estas cosas y hay que cambiarlas, pero saben cuál es el problema, que los gobiernos no dan el ejemplo. Los que gobiernan se juzgan entre ellos por diferencia política, pero son todos casi iguales. Viste, ¿cuál es el paradigma de la Justicia y de la transparencia en la Argentina? Voy a dar un caso y mirá que soy polémico con lo que voy a decir: Graciela Ocaña estuvo con todos los gobiernos. Fue dirigente máxima, porque no ocupó cualquier cargo. En la Alianza, en el gobierno de los Kirchner fue administradora del PAMI, nada más y nada menos. Una de las cajas de corrupción más grandes que hubo en la historia argentina, fue ministra de Salud. Ahora es de Cambiemos y ahora dice que metió presos a todos los otros, que eran parte de su Gobierno. ¿Desde qué lugar lo dice? Si alguien tiene dos dedos de frente y piensa dice: “esto es una porquería“ Acá dentro de todo, el que está libre es que… cómo se dice…

M.C.: El que está libre de pecado…

R.A.: Que tire la primera piedra.

P.M: Ahora, ese es un tema porque hay corrupción en los sindicatos, pero no en todos. Hay corrupción en la política, no todos. Hay corrupción en la Iglesia, no todos. No es lo mismo el Papa Francisco que Grassi. Estamos claro, ¿no? Y así ocurre en términos generales, hay leyes que permiten eso, hay una concepción de la población en general que tolera la corrupción, pero que hagan. No, no se puede aceptar eso. Si yo soy empresario y vos me venís a coimear por una empresa, por un trabajo, sos el sindicalista, yo te pago. Yo soy tan culpable como vos.

R.A.: Pero no es exclusivo de este Gobierno, usted lo acaba de decir que se viene arrastrando de gestiones anteriores. ¿Con mayor fuerza en esta gestión o en la anterior?

P.M: No, no. Este modelo se va a consolidar en esta gestión. Ya venía deteriorándose, se ha agravado en los últimos 2 años. Con este Gobierno yo creo que todo, inclusive la situación de la corrupción se tapa porque se mete preso a los paladines de la corrupción del gobierno anterior. Entonces, dice bueh, este Gobierno va a cumplir ¿y ellos adentro? Por favor, Macri y el primo, no sé si el primo el hermano, qué es Jorge ¿no?

M.C.: Jorge, el primo.

P.M: El primo está acusado no sé del default, el otro que es intendente de Lanús, Grindetti está denunciado por…

M.C.: Panamá Pappers

P.M: Entonces la sociedad está en crisis porque es como una familia. Si yo a mi hijo lo educo con la barbarie, con el mal ejemplo, con el cigarrillo en la boca, con la corrupción, con que soy un jugador empedernido, un tomador, ¿Cómo lo puedo educar así? Si yo a mi hijo le muestro que robar es el camino más fácil, la verdad que no es bueno.

M.C.: Como dice el kirchnerismo que hay una persecución judicial ¿usted piensa que hay una persecución?, ¿estuvo de acuerdo con el desafuero y la detención a De Vido?

P.M: Supongo que De Vido debe haber hecho, ya en la tragedia de Once es una cosa brutal, por la cual entiendo que debe pagar. Creo que este Gobierno no tiene el mismo sentimiento que los familiares de la tragedia de Once, no lo juzga por la misma razón. No es lo mismo lo que piensan los papás de Lucas Menghini que lo que piensa Macri y compañía. No es igual. Entonces, a mí me parece que lo del Gobierno es oportunista, es oportunista porque tienen que juzgar con la misma vara a todos los responsables de esta situación, la situación de corrupción en general que hay en el país. Pero bueno, atacan mucho más a los kirchneristas porque eso le dio votos. Porque eso mostró, como esto, la campaña. “No, esta reforma es para darle trabajo a sus hijos, señora, señor. Es para que su hijo tenga trabajo”. Claro, trabajo precario, casi esclavizado, ni siquiera respetando las 8 horas de trabajo, donde el joven ese no sabe cómo planificar la vida. Porque, como ahora, con ese contrato, se acabó el contrato por tiempo indeterminado con esta ley. Este contrato, ¿por cuánto me contratás, jefe? ¿Cuánto tiempo voy a trabajar con ustedes? Bueno, ya veremos, por ahora vos trabajá, yo te pago. ¿Cómo planifica ese pibe, cómo se casa, cómo tiene hijos, cómo los manda a la escuela? Porque no sabe si va a trabajar 20 días, 2 meses, 5 años. Es una locura lo que hacen estos tipos. ¿Pero qué esconden detrás de eso? Vamos a eliminar 500 sindicatos. Como te dije al principio.

R.A.: Hace unos días publicó un Twitter que los sindicalistas que no salgan a la calle a estar en contra de esta reforma laboral van a ser cómplices del Gobierno. ¿Piensan salir a las calles entonces?

P.M: Sí, sí. Yo dije que solo no es un paro y una movilización esto, tampoco digo que no hay que hacerlo. Pero también acá lo que hay que liberar es una batalla cultural, porque para salir a la calle a parar esto, por ejemplo, el día que lo traten, salir a movilizar, hay que hacerlo pacíficamente. Y hay que ser masivos en esa convocatoria. Y para ser masivo no alcanza con los dirigentes sindicales, los militantes sindicales, los cuadros sindicales. Hay que convocar a todos los trabajadores, las trabajadoras, las familias de los trabajadores, al pueblo en general, que salga a rechazar esta barbaridad. Porque esto no afecta, vuelvo a insistir, a los sindicalistas, porque no pueden ni por un segundo, si dicen representar a los trabajadores, aceptar esto. Porque esto no tiene un solo punto bueno. La reforma brasilera es escandalosa, esto peor. Ni siquiera la dictadura se atrevió a tanto. Yo creo, y lo puse en un twitter también, que, si le hubiesen dado a un empresario, al más inescrupuloso de la Argentina, el más ambicioso y desesperado por la plata, a costa de lo que fuera, la lapicera para redactar una ley, no la hubiese hecho tan desastrosa.

Fuente: http://www.elintransigente.com