Pablo Micheli

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Notas de Prensa

La Unidad de Acción en tiempos de Macri

 Resulta poco habitual en la larga historia del movimiento obrero argentino que las distintas Centrales de trabajadoras y trabajadores se sienten en una mesa y acuerden un pliego de reivindicaciones mínimas para reclamar al gobierno. (LEER NOTA COMPLETA)

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14/05/2016 |

  La Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTA-A), que tengo el honor de conducir, lleva en alto las banderas de la “Libertad y Democracia Sindical” reivindicándola como un derecho de la clase trabajadora, reconocido tanto en la Constitución Nacional como los Pactos Internacionales, y hemos hecho de la Autonomía de las patronales, los Partidos Políticos y los Gobiernos, una marca indeleble de nuestra identidad. En este sentido, es pertinente mencionar que esas banderas nos diferencian de otras centrales ya que venimos de historias diferentes, pero también existen cuestiones coyunturales que nos diferencian hasta con quienes guardamos una historia común.

A pesar de estas diferencias, algunas de momento y otras muy profundas, hemos coincidido en que la situación real de la clase trabajadora de la Argentina es sumamente difícil porque no se nos tiene en cuenta en la política económica del gobierno, y con la idea de que somos sólo un número dentro de una estadística o una variable de ajuste, se ataca al trabajo bajo el maquillaje de “ñoquis” o “sinceramiento de la economía”.

Independientemente de lo que sostenga el presidente de Mauricio Macri y sus funcionarios con el “nuevo relato”, hay un hecho real de más de cien mil trabajadores despedidos en casi cinco meses, bajo una situación que amenaza con agravarse por la persistencia de la recesión, la política de ajuste y la apuesta del gobierno a la timba financiera en lugar de la producción.

Por esto, los dirigentes de las Centrales hemos dejado de lado, momentáneamente, nuestras diferencias y planteamos la necesidad de frenar el ajuste y exigir que se sancione de manera inmediata una Ley de Prohibición de Despidos sin permitir que esta quede como una disputa más entre Macrismo y Kirchnerismo y dejando bien en claro que es una propuesta de las Centrales. Esta “unidad en la acción” de quienes somos y tenemos historias diferentes ha sido un paso histórico que fue refrendado por miles de trabajadores el pasado 29 de abril y que marcó un antes y un después en la agenda política nacional que no puede ser pasada por alto tanto por quienes son parte del gobierno como por los que no lo son.

Por todo esto estamos convencidos de que hay que prohibir los despidos con una ley del Congreso ya que tenemos vastos motivos para no creer en los compromisos que asumen los grandes empresarios “para la foto” con el fin de que el proyecto legislativo impulsado por las Centrales obreras no siga su curso. Si el Presidente Mauricio Macri veta la Ley y sigue negando la emergencia ocupacional existente será el único responsable de que se convoque a un Paro Nacional en “unidad de acción”.